{"id":945,"date":"2021-11-19T02:43:28","date_gmt":"2021-11-19T02:43:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.fundarweb.org.ar\/fundar\/?p=945"},"modified":"2021-11-19T02:52:48","modified_gmt":"2021-11-19T02:52:48","slug":"lecciones-de-las-elecciones-legislativas-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.fundarweb.org.ar\/fundar\/lecciones-de-las-elecciones-legislativas-2021\/","title":{"rendered":"Lecciones de las Elecciones. Legislativas 2021"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Equipo de Pol\u00edtica Nacional de FUNDAR<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Menos dram\u00e1ticas: as\u00ed fueron las elecciones seg\u00fan lo que hab\u00edan adelantado las PASO. Hay nuevos fen\u00f3menos para la pol\u00edtica argentina, como la resiliencia de Juntos por el Cambio y la sorpresa Milei. Mientras el oficialismo enfrenta \u201cla tormenta perfecta\u201d en materia econ\u00f3mica, una amenaza de ac\u00e1 al 2023: el goteo de dirigentes hacia un espacio de centro-derecha que, de ser conducido por Horacio Rodr\u00edguez Larreta, puede tentar a una parte del peronismo.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Las elecciones legislativas dejaron algunas novedades y corroboraron rasgos recientes de la pol\u00edtica argentina. Entre estos \u00faltimos, es claro que las PASO funcionan como instancia de selecci\u00f3n de candidatos y como medici\u00f3n de fuerzas entre facciones, pero tambi\u00e9n como par\u00e1metro con el que evaluar las elecciones generales. A la luz de los resultados del 12 de septiembre, las elecciones del 14 de noviembre fueron menos sorpresivas y tambi\u00e9n menos dram\u00e1ticas. Por eso el domingo a la noche, para sorpresa de algunos, hab\u00eda clima de festejo en los dos b\u00fankers. Los resultados fueron negativos para el Frente de Todos, pero suavizados en relaci\u00f3n al golpe sufrido en las PASO.<\/p>\n<p>La diferencia entre las dos coaliciones en el total del pa\u00eds casi no se modific\u00f3 (pas\u00f3 de 8,99% en las primarias a 8,86% en las generales), pero los resultados tuvieron sabor a remontada para el gobierno: se dio vuelta en dos provincias -Chaco y Tierra del Fuego- y en dos municipios clave del conurbano bonaerense -Quilmes y San Mart\u00edn-,\u00a0se achic\u00f3 la diferencia\u00a0en la provincia de Buenos Aires y el reparto de Diputados los mantuvo como primera minor\u00eda. Los socios encontraron razones para festejar y eso dio aire a la coalici\u00f3n gobernante. Y, aunque fue victoria para Juntos por el Cambio, tampoco la oposici\u00f3n obtuvo lo que la expectativa previa \u2013que los propios dirigentes opositores se ocuparon de instalar- marcaba. Por caso, no alcanzaron la primera minor\u00eda en Diputados que les hubiera permitido la anunciada pelea por la presidencia de la C\u00e1mara. Las elecciones generales dejaron una mirada matizada: ni ingobernabilidad del oficialismo ni inevitabilidad de Horacio Rodr\u00edguez Larreta presidente en 2023. De todos modos, la victoria de Juntos por el Cambio es tan indudable como contundente. Y deja al Frente de Todos en una situaci\u00f3n de fragilidad y grandes desaf\u00edos.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> La estructura bicoalicional se mantiene<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Estas elecciones 2021 corroboran que la estructura bicoalicional de la competencia electoral argentina se mantiene. Eso hace que la coalici\u00f3n de oposici\u00f3n capitalice el fracaso o los problemas de la oficialista. Sucedi\u00f3 en 2019 a favor del Frente de Todos, vuelve a suceder ahora, pero beneficia a Juntos por el Cambio.<\/p>\n<p>La estructura bicoalicional tiene varios efectos. El primero es que organiza de manera nacional la competencia pol\u00edtica. A diferencia de lo que suced\u00eda luego de la crisis de 2001, cuando las estructuras partidarias se provincializaron, las dos coaliciones ordenan la oferta a nivel nacional. Incluso en una elecci\u00f3n de medio t\u00e9rmino, ambas sumaron m\u00e1s del 75% de los votos. Desde luego que eso no implica que las autonom\u00edas de los liderazgos y las facciones provinciales disminuyan. Al contrario, las coaliciones est\u00e1n hechas en buena parte de la agregaci\u00f3n y la coordinaci\u00f3n de esas autonom\u00edas. Pero las referencias nacionales de esos actores subnacionales son hoy m\u00e1s poderosas. S\u00f3lo en los casos en los que se constituyeron facciones, partidos o coaliciones provinciales competitivas es posible eludir, en parte, estas referencias. As\u00ed, a excepci\u00f3n de Neuqu\u00e9n, Misiones, R\u00edo Negro y Santiago del Estero, donde existen opciones provinciales fuertes, en el resto de las provincias la suma de Juntos por el Cambio + Frente de Todos re\u00fane al menos el 60% de los votos.<\/p>\n<p><strong>Estas elecciones dejaron una mirada matizada: ni ingobernabilidad del oficialismo ni inevitabilidad de Horacio Rodr\u00edguez Larreta presidente en 2023.<\/strong><\/p>\n<p>El segundo efecto es que el lugar de las terceras fuerzas sigue siendo reducido, inclusive en elecciones legislativas. Despu\u00e9s de 2001 las elecciones de medio t\u00e9rmino eran el momento para la atomizaci\u00f3n de las listas y las preferencias de los votantes, mientras que las elecciones ejecutivas reduc\u00edan esa dispersi\u00f3n. Ahora, tras el efecto de las primarias y la reconfiguraci\u00f3n de las alianzas partidarias, el bi-coalicionalismo fuerte concentra los votos y de alguna manera refuerza su antagonismo. La performance de lo que se ubica a la izquierda del Frente de Todos y a la derecha de Juntos por el Cambio no es nada desde\u00f1able, pero no alcanza a erosionar la distribuci\u00f3n bimodal del voto.<\/p>\n<p>Este bi-coalicionalismo, adem\u00e1s, organiza el tablero de forma program\u00e1tica. Antes los partidos tradicionales -la UCR y el PJ- conten\u00edan expresiones m\u00e1s conservadoras y m\u00e1s progresistas que pod\u00edan alterarse en el poder. Ahora esas diferencias internas siguen existiendo, pero la presentaci\u00f3n de ambas coaliciones se reparte el espectro ideol\u00f3gico y sus bases sociales de forma bastante estable.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, esta estructura bicoalicional deja poco lugar para las sorpresas que traen los cuentapropistas pol\u00edticos. Desde luego, con excepciones.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> Nacimiento de nuevos fen\u00f3menos pol\u00edticos, \u00bfcoyunturales?<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Los 17 puntos de la lista de Javier Milei en la Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires son\u00a0 la gran novedad de estas elecciones. Como en otras latitudes, en estos tiempos los outsiders llegan por derecha. \u00bfQu\u00e9 representa Milei? Su visibilidad p\u00fablica y su diatriba doctrinaria dan cuenta de una nueva complejidad de la derecha. Esta crece en la identificaci\u00f3n de la sociedad. Por caso, seg\u00fan la encuesta World Values Survey, mientras al inicio del actual per\u00edodo democr\u00e1tico apenas el 6,4% de los encuestados en Argentina se identificaba con posiciones abiertamente de derecha, en 2017 ese grupo llegaba al 27,8% de los encuestados (1). Por otro lado, la oferta pol\u00edtica de derecha se vuelve m\u00e1s sofisticada en sus variaciones: neoliberales, libertarios, conservadores, autoritarios, representan opciones que se combinan de diferente modo en la actualidad, y que dan cuenta de un campo de disputa vital y renovado, al menos en sus modos de aproximaci\u00f3n al electorado.<\/p>\n<p>Una de las v\u00edas de renovaci\u00f3n m\u00e1s evidente es la que tiene que ver con el uso de estrategias influencers a trav\u00e9s de una intervenci\u00f3n intensiva en redes sociales. Antes que un pol\u00edtico profesional, Milei act\u00faa como influencer y performa su actuaci\u00f3n p\u00fablica como cosplay de s\u00ed mismo. Milei es una derecha de la derecha con cierta est\u00e9tica juvenil -asociada al mundo de las redes- y renovaci\u00f3n en sus modos de aproximaci\u00f3n al electorado. Su crecimiento se da en el contexto de bronca al gobierno y de cierta desafecci\u00f3n pol\u00edtica, en las elecciones con menos participaci\u00f3n desde el retorno de la democracia. Esta derecha de la derecha logra as\u00ed apropiarse del discurso anti-establishment de las derechas populistas europeas, como el de Vox en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>\u00a0 En el 83, el 6,4% de los encuestados se identificaba con la derecha. En 2021, ya eran 27,8%<\/strong><\/p>\n<p>Esto enciende una alarma respecto de lo que en nuestro primer punto podr\u00eda verse como un diagn\u00f3stico tranquilizante: la estructura bicoalicional logra ordenar a los sectores que votan, pero la desafecci\u00f3n pol\u00edtica puede incubar opciones anti-sistema.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, este \u00e9xito de Milei basado en la bronca y la desafecci\u00f3n no puede atribuirse f\u00e1cilmente a una conversi\u00f3n a la derecha dura de una porci\u00f3n tan significativa del electorado. Se trata, por ahora, de un \u00e9xito coyuntural que no sabemos si podr\u00e1 estabilizarse. A su favor, tiene un horizonte de crecientes dificultades de la democracia argentina para satisfacer los problemas de las mayor\u00edas sociales. En contra, tiene las debilidades organizativas de esta derecha cuentapropista y centrada en la popularidad de individuos. Eso la hace m\u00e1s dependiente del contexto y m\u00e1s vulnerable a las estrategias de incorporaci\u00f3n\/neutralizaci\u00f3n que pueda encarar el centro-derecha mainstream, en este caso Juntos por el Cambio.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> Los reacomodamientos de la coalici\u00f3n no peronista<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Los resultados de las legislativas de 2021 marcan la consolidaci\u00f3n de la coalici\u00f3n Juntos por el Cambio en dos sentidos:<\/p>\n<ul>\n<li>Capacidad de resiliencia: sobrevivieron al fracaso de 2019 y se preparan para competir con muchas chances en 2023. Eso lo lograron en base a mantenerse unidos, pero tambi\u00e9n a buscar mecanismos de coordinaci\u00f3n que, tras el debilitamiento de Macri como primus inter pares, comienzan a funcionar.<\/li>\n<li>Nacionalizaci\u00f3n: consolidaci\u00f3n de la cobertura y la competitividad nacional. Eso los hace cada vez m\u00e1s consistentes electoralmente y obliga al peronismo a compensar cada vez de manera m\u00e1s costosa en sus bastiones lo que pierde en otros distritos, o a buscar sociedades hasta ahora inexploradas en los distritos en los que la oposici\u00f3n parece ser c\u00f3moda dominante.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Juntos por el Cambio tiene varios candidatos competitivos para 2023. Estas elecciones no dejaron un claro ganador entre ellos. Resta por verse c\u00f3mo llevar\u00e1n a cabo esta definici\u00f3n interna que tiene dos grandes coordenadas: la interna por la sucesi\u00f3n en el PRO y el balance entre los socios, ahora que el radicalismo quiere salir del lugar de aliado menor de la mano del reci\u00e9n llegado Manes y del m\u00e1s establecido Lousteau. La interna del PRO sigue abierta pero cada vez genera menos incentivos para las rupturas. El problema ser\u00e1 c\u00f3mo tramitar un lugar para Macri fuera de la primera plana y c\u00f3mo dirimir el liderazgo de recambio.<\/p>\n<p>La tensi\u00f3n tan comentada entre halcones y palomas esconde un punto clave: cuando llega el tiempo electoral, la\u00a0polarizaci\u00f3n\u00a0se vuelve estrategia compartida. Los discursos binarios identifican al kirchnerismo como otro a marginar\/estigmatizar. Sobrevuela a esta idea el sue\u00f1o de un \u201cconsenso del 70%\u201d que supone que la clase pol\u00edtica es en su mayor\u00eda \u201cracional\u201d y que para llevar a cabo exitosamente una agenda reformista basta con aislar a los que se percibe como radicalizados.<\/p>\n<p><strong>La interna del PRO sigue abierta pero cada vez genera menos incentivos para las rupturas.<\/strong><\/p>\n<p>Pero esa estrategia tiene varios problemas. El primero es que construye un kirchnerismo que no condice con el realmente existente, que tambi\u00e9n parece buscar hace tiempo una estrategia de ganar el centro y mostrarse \u201cracional\u201d, aislando al PRO \u201cduro\u201d y a la derecha de la derecha. El segundo es que la polarizaci\u00f3n suele rehabilitar al otro. Sucedi\u00f3 cuando el kirchnerismo eligi\u00f3 a PRO como adversario. Y sucedi\u00f3 a partir de 2016 cuando el macrismo avanz\u00f3 en su sue\u00f1o de desaparici\u00f3n del kirchnerismo. Olvid\u00f3 que este movimiento sigue siendo la principal fuerza de representaci\u00f3n de los sectores populares suburbanos, en especial en el conurbano. Y el problema de la estigmatizaci\u00f3n de esa fuerza es que r\u00e1pidamente se puede trasladar a sus votantes y por tanto empujar a que estos tengan que defender a su principal vocero en la competencia electoral ante el sentimiento de agresi\u00f3n.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> Los problemas de coordinaci\u00f3n de la coalici\u00f3n peronista<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Los resultados dan cuenta de un alivio para el Frente de Todos. Un alivio frente a la posibilidad de una ca\u00edda abismal. El peronismo abri\u00f3 la puerta de su propia crisis y pudo cerrarla a tiempo. Pero ese abismo est\u00e1 ah\u00ed. Al sue\u00f1o de analistas y pol\u00edticos opositores de la desaparici\u00f3n del peronismo \u2013o de su transformaci\u00f3n en un componente de un partido del orden-, los analistas y pol\u00edticos oficialistas est\u00e1n tentados de ofrecer una mirada esencialista de un peronismo eterno. En el primer caso se desconocen o minusvaloran, como dijimos, las bases sociales y culturales del fen\u00f3meno peronista. En el segundo, se transforman estas bases en entidades sin historia cuya supervivencia va de suyo.<\/p>\n<p>Lo cierto es que la cr\u00edtica situaci\u00f3n econ\u00f3mica y social en la que asumi\u00f3 el gobierno de Alberto Fern\u00e1ndez, sumada a los efectos negativos de la pandemia en esos terrenos, generan un desaf\u00edo may\u00fasculo para una coalici\u00f3n que lleg\u00f3 al poder para reparar los da\u00f1os \u2013precisamente, econ\u00f3micos y sociales- producidos por el gobierno de Macri. M\u00e1s a\u00fan cuando sus bases sociales son las m\u00e1s castigadas por esa situaci\u00f3n. El aumento de la inflaci\u00f3n, en especial en el rubro alimentos y del d\u00f3lar paralelo \u2013de referencia para m\u00e1s de un precio en una econom\u00eda bimonetaria como la Argentina-, profundizaron estos desaf\u00edos. El gobierno debe responder a ellos al tiempo que negocia con el Fondo Monetario Internacional nuevos plazos del pago de la deuda contra\u00edda durante la gesti\u00f3n Cambiemos. Un imperativo y otro est\u00e1n estructuralmente en tensi\u00f3n, y no parece f\u00e1cil saber c\u00f3mo har\u00e1 el gobierno para salir de esa encerrona.<\/p>\n<p>Todo esto con una destreza observada para el manejo de los recursos pol\u00edticos que no ha sido precisamente \u00f3ptima. La falta de coordinaci\u00f3n entre los elementos de una coalici\u00f3n heterog\u00e9nea en t\u00e9rminos organizativos y en t\u00e9rminos program\u00e1ticos \u2013que incluye partidos personalistas, movimientos sociales, facciones partidarias, l\u00edderes subnacionales, sindicatos\u2026- se agrav\u00f3 con un gobierno que tuvo tambi\u00e9n serios problemas de conducci\u00f3n y de coordinaci\u00f3n en la gesti\u00f3n. Estas dificultades disminuyeron a\u00fan m\u00e1s los recursos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Luego de la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires y de resultados ajustados en otros bastiones peronistas, como Tucum\u00e1n y San Juan, no aparecen candidatos competitivos claros de cara a las presidenciales de 2023. Esto, como dijimos, contrasta con la situaci\u00f3n de la oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Debilidad de sus candidatos y problemas en la satisfacci\u00f3n de las demandas de la base social colocan al Frente de Todos en un problema asociado tambi\u00e9n con la diferenciaci\u00f3n respecto de sus adversarios. La necesidad de acuerdos con la oposici\u00f3n es imperiosa, pero tambi\u00e9n lo es mantener cierta coherencia en la propuesta program\u00e1tica originaria, asociada a la reparaci\u00f3n econ\u00f3mica y social del intento reformista de Macri. Al tiempo que necesita desarmar lo que sigue siendo una tormenta perfecta en materia econ\u00f3mica, el oficialismo deber\u00e1 lidiar en los a\u00f1os que vienen con estas cuestiones pol\u00edticas, en el contexto de un Congreso empatado en Diputados y sin mayor\u00eda propia en el Senado. Y tendr\u00e1 adem\u00e1s la amenaza del goteo de dirigentes hacia un espacio de centro-derecha que, de ser conducido por Horacio Rodr\u00edguez Larreta, puede ser muy hospitalario a un peronismo subnacional sumamente pragm\u00e1tico.<\/p>\n<p>Las elecciones legislativas dejaron algunas novedades y corroboraron rasgos recientes de la pol\u00edtica argentina. Entre estos \u00faltimos, es claro que las PASO funcionan como instancia de selecci\u00f3n de candidatos y como medici\u00f3n de fuerzas entre facciones, pero tambi\u00e9n como par\u00e1metro con el que evaluar las elecciones generales. A la luz de los resultados del 12 de septiembre, las elecciones del 14 de noviembre fueron menos sorpresivas y tambi\u00e9n menos dram\u00e1ticas. Por eso el domingo a la noche, para sorpresa de algunos, hab\u00eda clima de festejo en los dos b\u00fankers. Los resultados fueron negativos para el Frente de Todos, pero suavizados en relaci\u00f3n al golpe sufrido en las PASO.<\/p>\n<p>La diferencia entre las dos coaliciones en el total del pa\u00eds casi no se modific\u00f3 (pas\u00f3 de 8,99% en las primarias a 8,86% en las generales), pero los resultados tuvieron sabor a remontada para el gobierno: se dio vuelta en dos provincias -Chaco y Tierra del Fuego- y en dos municipios clave del conurbano bonaerense -Quilmes y San Mart\u00edn-,\u00a0se achic\u00f3 la diferencia\u00a0en la provincia de Buenos Aires y el reparto de Diputados los mantuvo como primera minor\u00eda. Los socios encontraron razones para festejar y eso dio aire a la coalici\u00f3n gobernante. Y, aunque fue victoria para Juntos por el Cambio, tampoco la oposici\u00f3n obtuvo lo que la expectativa previa \u2013que los propios dirigentes opositores se ocuparon de instalar- marcaba. Por caso, no alcanzaron la primera minor\u00eda en Diputados que les hubiera permitido la anunciada pelea por la presidencia de la C\u00e1mara. Las elecciones generales dejaron una mirada matizada: ni ingobernabilidad del oficialismo ni inevitabilidad de Horacio Rodr\u00edguez Larreta presidente en 2023. De todos modos, la victoria de Juntos por el Cambio es tan indudable como contundente. Y deja al Frente de Todos en una situaci\u00f3n de fragilidad y grandes desaf\u00edos.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> La estructura bicoalicional se mantiene<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Estas elecciones 2021 corroboran que la estructura bicoalicional de la competencia electoral argentina se mantiene. Eso hace que la coalici\u00f3n de oposici\u00f3n capitalice el fracaso o los problemas de la oficialista. Sucedi\u00f3 en 2019 a favor del Frente de Todos, vuelve a suceder ahora, pero beneficia a Juntos por el Cambio.<\/p>\n<p>La estructura bicoalicional tiene varios efectos. El primero es que organiza de manera nacional la competencia pol\u00edtica. A diferencia de lo que suced\u00eda luego de la crisis de 2001, cuando las estructuras partidarias se provincializaron, las dos coaliciones ordenan la oferta a nivel nacional. Incluso en una elecci\u00f3n de medio t\u00e9rmino, ambas sumaron m\u00e1s del 75% de los votos. Desde luego que eso no implica que las autonom\u00edas de los liderazgos y las facciones provinciales disminuyan. Al contrario, las coaliciones est\u00e1n hechas en buena parte de la agregaci\u00f3n y la coordinaci\u00f3n de esas autonom\u00edas. Pero las referencias nacionales de esos actores subnacionales son hoy m\u00e1s poderosas. S\u00f3lo en los casos en los que se constituyeron facciones, partidos o coaliciones provinciales competitivas es posible eludir, en parte, estas referencias. As\u00ed, a excepci\u00f3n de Neuqu\u00e9n, Misiones, R\u00edo Negro y Santiago del Estero, donde existen opciones provinciales fuertes, en el resto de las provincias la suma de Juntos por el Cambio + Frente de Todos re\u00fane al menos el 60% de los votos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0 Estas elecciones dejaron una mirada matizada: ni ingobernabilidad del oficialismo ni inevitabilidad de Horacio Rodr\u00edguez Larreta presidente en 2023.<\/strong><\/p>\n<p>El segundo efecto es que el lugar de las terceras fuerzas sigue siendo reducido, inclusive en elecciones legislativas. Despu\u00e9s de 2001 las elecciones de medio t\u00e9rmino eran el momento para la atomizaci\u00f3n de las listas y las preferencias de los votantes, mientras que las elecciones ejecutivas reduc\u00edan esa dispersi\u00f3n. Ahora, tras el efecto de las primarias y la reconfiguraci\u00f3n de las alianzas partidarias, el bi-coalicionalismo fuerte concentra los votos y de alguna manera refuerza su antagonismo. La performance de lo que se ubica a la izquierda del Frente de Todos y a la derecha de Juntos por el Cambio no es nada desde\u00f1able, pero no alcanza a erosionar la distribuci\u00f3n bimodal del voto.<\/p>\n<p>Este bi-coalicionalismo, adem\u00e1s, organiza el tablero de forma program\u00e1tica. Antes los partidos tradicionales -la UCR y el PJ- conten\u00edan expresiones m\u00e1s conservadoras y m\u00e1s progresistas que pod\u00edan alterarse en el poder. Ahora esas diferencias internas siguen existiendo, pero la presentaci\u00f3n de ambas coaliciones se reparte el espectro ideol\u00f3gico y sus bases sociales de forma bastante estable.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, esta estructura bicoalicional deja poco lugar para las sorpresas que traen los cuentapropistas pol\u00edticos. Desde luego, con excepciones.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> Nacimiento de nuevos fen\u00f3menos pol\u00edticos, \u00bfcoyunturales?<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Los 17 puntos de la lista de Javier Milei en la Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires son\u00a0 la gran novedad de estas elecciones. Como en otras latitudes, en estos tiempos los outsiders llegan por derecha. \u00bfQu\u00e9 representa Milei? Su visibilidad p\u00fablica y su diatriba doctrinaria dan cuenta de una nueva complejidad de la derecha. Esta crece en la identificaci\u00f3n de la sociedad. Por caso, seg\u00fan la encuesta World Values Survey, mientras al inicio del actual per\u00edodo democr\u00e1tico apenas el 6,4% de los encuestados en Argentina se identificaba con posiciones abiertamente de derecha, en 2017 ese grupo llegaba al 27,8% de los encuestados (1). Por otro lado, la oferta pol\u00edtica de derecha se vuelve m\u00e1s sofisticada en sus variaciones: neoliberales, libertarios, conservadores, autoritarios, representan opciones que se combinan de diferente modo en la actualidad, y que dan cuenta de un campo de disputa vital y renovado, al menos en sus modos de aproximaci\u00f3n al electorado.<\/p>\n<p>Una de las v\u00edas de renovaci\u00f3n m\u00e1s evidente es la que tiene que ver con el uso de estrategias influencers a trav\u00e9s de una intervenci\u00f3n intensiva en redes sociales. Antes que un pol\u00edtico profesional, Milei act\u00faa como influencer y performa su actuaci\u00f3n p\u00fablica como cosplay de s\u00ed mismo. Milei es una derecha de la derecha con cierta est\u00e9tica juvenil -asociada al mundo de las redes- y renovaci\u00f3n en sus modos de aproximaci\u00f3n al electorado. Su crecimiento se da en el contexto de bronca al gobierno y de cierta desafecci\u00f3n pol\u00edtica, en las elecciones con menos participaci\u00f3n desde el retorno de la democracia. Esta derecha de la derecha logra as\u00ed apropiarse del discurso anti-establishment de las derechas populistas europeas, como el de Vox en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>En el 83, el 6,4% de lxs encuestadxs se identificaba con la derecha. En 2021, ya eran 27,8%<\/strong><\/p>\n<p>Esto enciende una alarma respecto de lo que en nuestro primer punto podr\u00eda verse como un diagn\u00f3stico tranquilizante: la estructura bicoalicional logra ordenar a los sectores que votan, pero la desafecci\u00f3n pol\u00edtica puede incubar opciones anti-sistema.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, este \u00e9xito de Milei basado en la bronca y la desafecci\u00f3n no puede atribuirse f\u00e1cilmente a una conversi\u00f3n a la derecha dura de una porci\u00f3n tan significativa del electorado. Se trata, por ahora, de un \u00e9xito coyuntural que no sabemos si podr\u00e1 estabilizarse. A su favor, tiene un horizonte de crecientes dificultades de la democracia argentina para satisfacer los problemas de las mayor\u00edas sociales. En contra, tiene las debilidades organizativas de esta derecha cuentapropista y centrada en la popularidad de individuos. Eso la hace m\u00e1s dependiente del contexto y m\u00e1s vulnerable a las estrategias de incorporaci\u00f3n\/neutralizaci\u00f3n que pueda encarar el centro-derecha mainstream, en este caso Juntos por el Cambio.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> Los reacomodamientos de la coalici\u00f3n no peronista<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Los resultados de las legislativas de 2021 marcan la consolidaci\u00f3n de la coalici\u00f3n Juntos por el Cambio en dos sentidos:<\/p>\n<ul>\n<li>Capacidad de resiliencia: sobrevivieron al fracaso de 2019 y se preparan para competir con muchas chances en 2023. Eso lo lograron en base a mantenerse unidos, pero tambi\u00e9n a buscar mecanismos de coordinaci\u00f3n que, tras el debilitamiento de Macri como primus inter pares, comienzan a funcionar.<\/li>\n<li>Nacionalizaci\u00f3n: consolidaci\u00f3n de la cobertura y la competitividad nacional. Eso los hace cada vez m\u00e1s consistentes electoralmente y obliga al peronismo a compensar cada vez de manera m\u00e1s costosa en sus bastiones lo que pierde en otros distritos, o a buscar sociedades hasta ahora inexploradas en los distritos en los que la oposici\u00f3n parece ser c\u00f3moda dominante.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Juntos por el Cambio tiene varios candidatos competitivos para 2023. Estas elecciones no dejaron un claro ganador entre ellos. Resta por verse c\u00f3mo llevar\u00e1n a cabo esta definici\u00f3n interna que tiene dos grandes coordenadas: la interna por la sucesi\u00f3n en el PRO y el balance entre los socios, ahora que el radicalismo quiere salir del lugar de aliado menor de la mano del reci\u00e9n llegado Manes y del m\u00e1s establecido Lousteau. La interna del PRO sigue abierta pero cada vez genera menos incentivos para las rupturas. El problema ser\u00e1 c\u00f3mo tramitar un lugar para Macri fuera de la primera plana y c\u00f3mo dirimir el liderazgo de recambio.<\/p>\n<p>La tensi\u00f3n tan comentada entre halcones y palomas esconde un punto clave: cuando llega el tiempo electoral, la\u00a0polarizaci\u00f3n\u00a0se vuelve estrategia compartida. Los discursos binarios identifican al kirchnerismo como otro a marginar\/estigmatizar. Sobrevuela a esta idea el sue\u00f1o de un \u201cconsenso del 70%\u201d que supone que la clase pol\u00edtica es en su mayor\u00eda \u201cracional\u201d y que para llevar a cabo exitosamente una agenda reformista basta con aislar a los que se percibe como radicalizados.<\/p>\n<p><strong>\u00a0 La interna del PRO sigue abierta pero cada vez genera menos incentivos para las rupturas.<\/strong><\/p>\n<p>Pero esa estrategia tiene varios problemas. El primero es que construye un kirchnerismo que no condice con el realmente existente, que tambi\u00e9n parece buscar hace tiempo una estrategia de ganar el centro y mostrarse \u201cracional\u201d, aislando al PRO \u201cduro\u201d y a la derecha de la derecha. El segundo es que la polarizaci\u00f3n suele rehabilitar al otro. Sucedi\u00f3 cuando el kirchnerismo eligi\u00f3 a PRO como adversario. Y sucedi\u00f3 a partir de 2016 cuando el macrismo avanz\u00f3 en su sue\u00f1o de desaparici\u00f3n del kirchnerismo. Olvid\u00f3 que este movimiento sigue siendo la principal fuerza de representaci\u00f3n de los sectores populares suburbanos, en especial en el conurbano. Y el problema de la estigmatizaci\u00f3n de esa fuerza es que r\u00e1pidamente se puede trasladar a sus votantes y por tanto empujar a que estos tengan que defender a su principal vocero en la competencia electoral ante el sentimiento de agresi\u00f3n.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> Los problemas de coordinaci\u00f3n de la coalici\u00f3n peronista<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Los resultados dan cuenta de un alivio para el Frente de Todos. Un alivio frente a la posibilidad de una ca\u00edda abismal. El peronismo abri\u00f3 la puerta de su propia crisis y pudo cerrarla a tiempo. Pero ese abismo est\u00e1 ah\u00ed. Al sue\u00f1o de analistas y pol\u00edticos opositores de la desaparici\u00f3n del peronismo \u2013o de su transformaci\u00f3n en un componente de un partido del orden-, los analistas y pol\u00edticos oficialistas est\u00e1n tentados de ofrecer una mirada esencialista de un peronismo eterno. En el primer caso se desconocen o minusvaloran, como dijimos, las bases sociales y culturales del fen\u00f3meno peronista. En el segundo, se transforman estas bases en entidades sin historia cuya supervivencia va de suyo.<\/p>\n<p>Lo cierto es que la cr\u00edtica situaci\u00f3n econ\u00f3mica y social en la que asumi\u00f3 el gobierno de Alberto Fern\u00e1ndez, sumada a los efectos negativos de la pandemia en esos terrenos, generan un desaf\u00edo may\u00fasculo para una coalici\u00f3n que lleg\u00f3 al poder para reparar los da\u00f1os \u2013precisamente, econ\u00f3micos y sociales- producidos por el gobierno de Macri. M\u00e1s a\u00fan cuando sus bases sociales son las m\u00e1s castigadas por esa situaci\u00f3n. El aumento de la inflaci\u00f3n, en especial en el rubro alimentos y del d\u00f3lar paralelo \u2013de referencia para m\u00e1s de un precio en una econom\u00eda bimonetaria como la Argentina-, profundizaron estos desaf\u00edos. El gobierno debe responder a ellos al tiempo que negocia con el Fondo Monetario Internacional nuevos plazos del pago de la deuda contra\u00edda durante la gesti\u00f3n Cambiemos. Un imperativo y otro est\u00e1n estructuralmente en tensi\u00f3n, y no parece f\u00e1cil saber c\u00f3mo har\u00e1 el gobierno para salir de esa encerrona.<\/p>\n<p>Todo esto con una destreza observada para el manejo de los recursos pol\u00edticos que no ha sido precisamente \u00f3ptima. La falta de coordinaci\u00f3n entre los elementos de una coalici\u00f3n heterog\u00e9nea en t\u00e9rminos organizativos y en t\u00e9rminos program\u00e1ticos \u2013que incluye partidos personalistas, movimientos sociales, facciones partidarias, l\u00edderes subnacionales, sindicatos\u2026- se agrav\u00f3 con un gobierno que tuvo tambi\u00e9n serios problemas de conducci\u00f3n y de coordinaci\u00f3n en la gesti\u00f3n. Estas dificultades disminuyeron a\u00fan m\u00e1s los recursos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Luego de la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires y de resultados ajustados en otros bastiones peronistas, como Tucum\u00e1n y San Juan, no aparecen candidatos competitivos claros de cara a las presidenciales de 2023. Esto, como dijimos, contrasta con la situaci\u00f3n de la oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Debilidad de sus candidatos y problemas en la satisfacci\u00f3n de las demandas de la base social colocan al Frente de Todos en un problema asociado tambi\u00e9n con la diferenciaci\u00f3n respecto de sus adversarios. La necesidad de acuerdos con la oposici\u00f3n es imperiosa, pero tambi\u00e9n lo es mantener cierta coherencia en la propuesta program\u00e1tica originaria, asociada a la reparaci\u00f3n econ\u00f3mica y social del intento reformista de Macri. Al tiempo que necesita desarmar lo que sigue siendo una tormenta perfecta en materia econ\u00f3mica, el oficialismo deber\u00e1 lidiar en los a\u00f1os que vienen con estas cuestiones pol\u00edticas, en el contexto de un Congreso empatado en Diputados y sin mayor\u00eda propia en el Senado. Y tendr\u00e1 adem\u00e1s la amenaza del goteo de dirigentes hacia un espacio de centro-derecha que, de ser conducido por Horacio Rodr\u00edguez Larreta, puede ser muy hospitalario a un peronismo subnacional sumamente pragm\u00e1tico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Equipo de Pol\u00edtica Nacional de FUNDAR Menos dram\u00e1ticas: as\u00ed fueron las elecciones seg\u00fan lo que hab\u00edan adelantado las PASO. Hay nuevos fen\u00f3menos para la pol\u00edtica argentina, como la resiliencia de Juntos por el Cambio y la sorpresa Milei. 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