En el siglo XXI, con la consolidación de la revolución tecnológica, hecho indetenible y que avanza de manera exponencial, ya hay quienes sostienen la singularidad tecnológica como fenómeno, nos muestra como resultado que : Nunca vivimos tanto. Nunca nuestro tiempo nos pareció tan corto. Nunca fuimos capaces de generar tanta riqueza. Nunca hubo tanta gente viviendo en la pobreza. Nunca fuimos tan libres para elegir. Nunca nos angustió tanto el no saber qué hacer. Nunca tuvimos tanto poder para cambiar el mundo…para bien, o para mal. Estamos desorientados. No entendemos. Nos agobia la incertidumbre. Nos invaden las paradojas. Nos abruma el sinsentido. ¿Qué nos pasa?