Reflexiones acerca de las movilizaciones espontáneas por vía de las redes.
Intentaremos en primer término describir el nuevo concepto, de flashmobs y en segundo término, reflexionar sobre la posibilidad de evaluar sus efectos.
El otro día leíamos una noticia bastante especial acerca de los acontecimientos llamados flashmobs. La nota destacaba la posibilidad de un aspecto violento en esos eventos. Intentaremos, en primer término, describir y explicar el nuevo concepto y, en segundo término, reflexionar sobre la posibilidad de desestimar lo negativo de la acción, porque creemos que es un error culpar a las redes sociales como partícipes e iniciadoras de estos acontecimientos que, solo en algunos casos, devienen violentos. Con ese criterio habría más de un encuentro que debería cancelarse (partidos de fútbol, clases, reuniones en colegios u hogares, etc.). La dualidad posible de una acción no implica que la acción per se sea errónea.
¿Qué son los flashmobs?
Traducido literalmente del inglés como ‘multitud instantánea’ (flash: destello, ráfaga; mob: multitud), es una acción organizada en la que un gran grupo de personas se reúne de repente en un lugar público, realiza algo inusual y luego se dispersa rápidamente. Suelen convocarse a través de los medios telemáticos (móviles e internet) y, en la mayor parte de los casos, no tienen ningún fin más que el entretenimiento, pero pueden convocarse también con fines políticos o reivindicativos”.
Un punto a destacar que nos irá guiando en nuestra reflexión: “(…) su comunicación funciona a través de redes sociales virtuales. Se trata de individuos que apoyados por las tecnologías de comunicación difunden mensajes a sus redes sociales de amigos y conocidos, los cuales hacen lo mismo hasta construir una gran cadena de comunicación, que es capaz de movilizar a miles de personas”. En este punto nos detenemos porque es interesante subrayar esas tecnologías: web, foros, comunidades virtuales, e-mail, blogs, chat, celulares, mensajes de texto, etcétera.
Proceso: a través de alguno o de todos estos canales y/o formatos nos llega una convocatoria con el día, lugar y hora exacta del encuentro. Un aspecto particularmente interesante y que aúna a los flashmobs con nuestra época tecnológica, caracterizada por la espontaneidad y la inmediatez, es que en muchos de los casos ni siquiera sabemos para qué se nos convoca o quién lo hace. Y si lo sabemos, nos preparan para ello. Una coreografía, una canción… todo puede ser aprendido en algunos minutos.
Un poco de historia
“El fenómeno de los flashmobs comenzó con la publicación en octubre de 2002 del libro del sociólogo Howard Rheingold (cofundador del sitio HotWired, animador y pionero de The Well, una de las primeras comunidades en línea, quien analiza hace más de 20 años las repercusiones sociales de las nuevas tecnologías) Smart Mobs: The Next Social Revolution (Multitudes Inteligentes: la próxima revolución social). En este libro el autor predecía que la gente usará las nuevas tecnologías de comunicación (internet, teléfonos móviles) para autoorganización”
Aprovechamos, esta introducción para insertar comentarios (traducidos informalmente) del mismo Rheingold: “Un smart mob o multitud inteligente es una agrupación que actúa colectivamente con la ayuda de medios móviles de comunicación (teléfonos transportables, asistentes personales PDA, etc.) y de internet. Por supuesto, la acción colectiva existe desde que la gente se comunica y gozó antes de la imprenta, del teléfono y de las otras invenciones. Pero lo que es nuevo, hoy, es que la gente tiene objetos móviles que permiten coordinar acciones en tiempo real, comunicando no solo por la voz sino que también por SMS y accediendo a internet dondequiera que se encuentren. Esto tiene consecuencias profundas sociales, económicas y políticas”.
“(un ejemplo de smart mob es) el caso de las manifestaciones pacíficas en Filipinas, que hicieron fracasar al gobierno del presidente Estrada en 2001 y han sido coordinadas al principio por SMS. (Otro ejemplo podría ser el de) la joven generación de surcoreanos que hizo inclinar el escrutinio a favor del presidente Roh. Ellos enviaron en diciembre de 2002, en vísperas de las elecciones, millares de emails y de SMS para contrabalancear el poder de la prensa conservadora”.
“Cuando se combinan dos tecnologías –aquí las tecnologías móviles e internet–, el resultado es más poderoso que la suma de los componentes. Estamos al principio de una época en que los medios de comunicación móviles, internet y PC se fusionan. Esto arrastrará (…) cambios importantes, a medida que la potencia de estas tecnologías continúe creciendo”.
“(Software social) Se trata de un nuevo término, que designa algo que existe en realidad hace tiempo. Mensajería instantánea, e-mail, blogs, wikis, chat: muchos medios que la gente puede utilizar no solo para comunicarse sino también para coordinar su acción. Las muchedumbres inteligentes se sitúan en la intersección de estas tecnologías y de la acción colectiva y dependen pues de este tipo de software.”
Seguimos, luego de este paréntesis teórico. “El primer flashmob se organizó en Manhattan el 3 de junio de 2003 por Bill Wasik, editor junior de Harper’s Magazine. (…). Este primer intento ha sido un fracaso (…).El primer flashmob que tuvo éxito se realizó el 17 de junio de 2003 en Nueva York, EE.UU., en el departamento de ventas de Macy’s. (…). Así, más de 100 personas subieron a la novena planta de Macy’s, donde se encontraba su departamento de alfombras y se reunieron alrededor de una alfombra carísima. Cualquiera a quien se acercara el dependiente de la tienda le contestaba que ellos vivían juntos en un almacén de las afueras de Nueva York, y que todos ellos habían ido a comprar “la alfombra del amor”, ya que todas sus decisiones las tomaban en grupo.”
¿Y en nuestro país?
“El 18 de noviembre de 2006 se organizó en Buenos Aires, Argentina, la primera reunión de este estilo conocida en esta parte del mundo: una guerra de almohadas. (…) el primer evento considerado como un flashmob real en la ciudad de Buenos Aires, se realiza en forma totalmente sorpresiva el 11 de diciembre, siendo este el primero y único al día de la fecha, por lo que no se dieron notas o no tuvo intervención la prensa. El 21 de enero de 2007 se realizó otro flashmob en la rambla Bristol, cercana al Casino de Mar del Plata de la turística ciudad de Mar del Plata. En Rosario, el 27 de octubre de 2007 fue anunciada una guerra de almohadas en el Monumento Nacional a la Bandera. También en Rosario, el 2 de diciembre de 2006, se anunciaba otra guerra de almohadas en la plaza Pringles (…). En Tucumán, el 13 de mayo de 2007, se realizó otra guerra de almohadas en una pileta pública en desuso, en un parque céntrico de la ciudad.”
Objetivos de los flashmobs
Como es habitual, los objetivos son unos y luego van cambiando, evolucionando o degenerando, expandiéndose, derivándose, etc. Veamos hasta el momento qué podemos sacar como conclusiones o líneas generales:
Empezaron con el solo objetivo de divertir, asombrar, impactar, reunir… Pero, como decíamos, hubo derivaciones. Y también pseudoderivaciones (¡a la gente le encanta decir que creó un término nuevo!). Pero a mi entender a veces abunda la redundancia: ¿absurdmob?…
Mobile Clubbing: este es un modo con características propias: invita a los convocados a traer sus reproductores de MP3 y sus auriculares para bailar todos juntos, cada cual con su música. El individualismo –o “autismo” en algunos casos– expresado en escuchar música por los auriculares se disuelve en un colectivo. Distinta música, distinto baile pero un mismo objetivo: compartir el espacio, la intención y la diversión.
En el blog Crónicas de Tokio, leemos la siguiente anécdota: “Reentrando por casualidad en el Turbine Hall del TATE Modern (vi) una multitud de gente bailando. (…) Efectivamente: no hay sonido. No hay música ambiente. Solo el ruido de la gente bailando y hablando y gritando. Pero si os fijáis, todo el mundo con los cascos puestos bailando al son de su propia música parte de una multitud haciendo lo mismo. (…) A pesar de no llevar música, la sensación de estar en medio de esta discoteca muda me encantó”.
Como podrán ver, hasta el momento, hablamos de un objetivo meramente de diversión. Un objetivo sin objetivo o perche mi piace. Sin embargo, los flashmobs, en algunas ocasiones tienen metas muy claras. La capacidad de convocatoria no puede ser desperdiciada. Autoconvocatoria, autoorganización… De eso hablaba Rheinghold. Veamos otros campos.
Política
En una monografía enviada por Yesica Ivone Zárate, que se titula: “Flashmobs: ¿colectivo disidente o nueva forma de subjetividad política?”, hay varias cuestiones en las que no entraremos, pero que podrían ser disparadores en el aula al momento de reflexionar sobre estos encuentros. Leemos: “(Jacques) Ranciere considera al acto político como un hacer fuera de lugar. (…). Según este autor, esta constitución no ocurre dentro del orden social y político establecido, se realiza fuera de las instituciones. El acto político se origina a partir de aquello que no cuenta en las instituciones de ese orden y que está excluido de ellas. Ese acto no refleja un conflicto de intereses ni de interpretaciones, sino que instaura otra forma de hablar, percibir y sentir. Este autor considera que el protagonista es el colectivo disidente. Los participantes del colectivo tienen que acometer la tarea de desatar aquello que los ata al orden establecido”.
A partir de este enunciado, es evidente que un flashmob puede, perfectamente, considerarse un acto que refuerza, convoca y dispara una plataforma política. El problema es que a veces se confunde una convocatoria de carácter social con alguna propuesta de un partido político específico. Me parece un punto a profundizar, confirmar o refutar.
Objetivo social o reivindicativo
En este caso, los ejemplos son más claros. Un grupo de gente que pertenece o no a un partido político convoca con actitud solidaria para pedir o simplemente para comprometerse con una causa de la que posiblemente la política de un país debería encargarse.
La consigna de OXFAM con su flashmobs de mujeres embarazadas bailando break dance bregaba: “Si usted piensa que esto es peligroso, trate de dar a luz en países pobres sin comadrona, hospital o medicina”.
Publicidad
La publicidad no podía quedar afuera ya que los flashmobs ofrecen una estrategia inédita y llamativa que atrae a miles de personas. El mejor modo de conseguir publicidad gratis es, por definición, hacer algo original y muy divertido. Un ejemplo es el de la campaña de T-mobile en Liverpool.
A mí me siguen pareciendo mucho más interesantes los convocados al tuntún, sin actores… pero claro ¡yo no quiero vender nada!
Misceláneas: Festival, foro, etcétera
Hybrid se llamó y al concepto de híbrido hizo referencia, ya que esta convocatoria podría enmarcarse en el apartado de la publicidad pero también en el apartado actitudes reivindicativas: “Una nueva oportunidad para demostrar la capacidad creativa”.
Zinkproject y Amnistía Internacional pusieron en marcha, en el 2007, la primera edición de Hybrid, primer flashmob festival de guerrilla publicitaria. Tenía como objetivo difundir entre la joven comunidad creativa iberoamericana los nuevos formatos de comunicación como el marketing viral y la “publicidad guerrilla”.
Se convocó a jóvenes creativos para realizar intervenciones urbanas y videos virales que tuvieran una repercusión contundente en medios como YouTube. Con dichos formatos de “vanguardia comunicativa” debían responder a objetivos de Amnistía Internacional a favor del cumplimiento de los derechos humanos.
Y en este híbrido multimediático, multiobjetivo, multitodo, no quedó afuera la educación. Dijo en ese momento la directora de Zinkproject, Natalia Martin: “Estamos viviendo una época de cambio absoluto en los formatos y conceptos comunicativos, donde el marketing viral, el ambient media, el advergaming, la revolución blog y fotolog y los contenidos mobile viral son solo el principio. El único camino hacia el futuro de la comunicación pasa por la educación”.
Además, Hybrid incluyó exposiciones, conferencias y mesas redondas de profesionales y educadores en universidades vinculadas al proyecto. Se puede obtener más información visitando la página web del proyecto.
Flashmob TV es una base de datos interactiva en la que se almacena toda la información y noticias relativas a esta creciente comunidad de activistas flashmoberos. Es una especie de foro en el que se puede conversar sobre el tema, convocar, reflexionar, etcétera.
Uno especialmente creado para los niños
En San Francisco, Estados Unidos, algunos niños participaron de una “batalla de la moda” al son de un hip hop, convocados por la marca sueca H&M para presentar una nueva colección.
Más que conclusiones… disparadores finales
¿Filosofía, arte, happening, performance, multitud inteligente? Podríamos seguir casi indefinidamente, ya que son muchos son los términos posibles según el motivo, el modo, el objetivo, etc. Sin embargo, no está de más recalcar algunas definiciones y seguir reflexionando:
Así lo define Jean-Luc Raymond, responsable del blog francés mediaTIC: «Un flashmob aparece y desaparece en un segundo. Es una burbuja individual y una reunión colectiva al mismo tiempo, una experiencia tribal e infantil en partes iguales”. Le Monde dijo: “Una ‘aglomeración-relámpago’, un extraño ritual urbano”, y Yahoo.fr opinó: «La moda de la ‘muchedumbre relámpago’, nuevo happening de masas».
Desde el arte y la filosofía creo que sería realmente fácil ubicarlos y contextualizarlos o, en todo caso, realizar un trabajo de compatibilidad, sincronicidad, semejanzas o diferencias desde una línea histórica.
Probemos con algunos términos o conceptos: “El arte por el arte”, leemos en la Wikipedia: “A finales del siglo XIX surgió el esteticismo, que fue una reacción al utilitarismo imperante en la época y a la fealdad y materialismo de la era industrial. Frente a ello, surgió una tendencia que otorgaba al arte y a la belleza una autonomía propia, sintetizada en la fórmula de Théophile Gautier “el arte por el arte” (l’art pour l’art)”. Por supuesto, y salvando las distancias, nos parece un buen ejercicio preguntarse si efectivamente se habla de lo mismo.
Probemos otro disparador. Dice María Pastora Sandoval Campos en una nota: “Para los futuristas, el arte era poder crear un evento sorprendente en un lugar público, como una dramatización… ¿no es eso lo mismo que un flashmob? (…). Tengan conciencia o no, los flasmobbers están realizando obras artísticas (claro, si las hacen con excelencia). Y el arte no es otra cosa que una manifestación humana que da un panorama de la sociedad en la que se está mostrando… entonces, ¿qué nos dirán los flashmobs de nuestro tiempo?”
Flashmob y happening: ¿primos lejanos? La Wikipedia dice: “Happening (de la palabra inglesa que significa evento, ocurrencia, suceso). Manifestación artística, frecuentemente multidisciplinaria, surgida en los 1950 caracterizada por la participación de los espectadores. (…). La propuesta original del happening artístico tiene como tentativa el producir una obra de arte que no se focaliza en objetos sino en el evento a organizar y la participación de los ‘espectadores’, para que dejen de ser sujetos pasivos y, con su actividad, alcancen una liberación a través de la expresión emotiva y la representación colectiva. (…) El happening en cuanto a manifestación artística es de muy diversa índole, suele ser no permanente, efímero, ya que busca una participación espontánea del público. Por este motivo los happenings frecuentemente se producen en lugares públicos, (…).”. Podríamos diferenciar a partir de sus semejanzas y diferencias los conceptos de “humor” y “provocación”.
¿Es arte, por definiciones pasadas, pero es un aggiornamiento porque lo virtual pasa a ser parte del escenario? ¿Es el futurismo tecnológico? ¿Es un happening que ahora cuenta con una convocatoria a través de internet? ¿Es la publicidad viral de hoy? ¿Es la política digital?
“Multitud de presencias virtuales compartidas en la red salen del ciberespacio, se vuelven físicas en un lugar concreto de la ciudad durante un corto tiempo y después vuelven al ciberespacio. Hoy, compartir lo virtual ya es casi más frecuente que compartir lo físico”, dice Adolfo Plasencia.
Muchos temas, muchos conceptos, miles de posibilidades para trabajar las TIC en el aula a partir del concepto de flashmob: convocando, actuando, señalando, investigando, comparando…
Varios son los motivos y tipos de convocatoria: gimnasia en una calle, freezado de multitudes, búsqueda de libros inexistentes en una librería, encuentro simultáneo de ninjas, personas que caen simulando una enfermedad, interrumpiendo el tránsito en Río de Janeiro, gente que cae cual dominó, seguidores de Michael Jackson, o el que les dejo que, aunque no es uno de los mejores…. me ganó la emoción. (¿A quién no le roba un par de lágrimas escuchar la música de La novicia rebelde de tanto en tanto?)







