Primera infancia y protección social en Argentina.

Fundar en los Medios Política Nacional

Entrevista a Gala Díaz Langlou, Directora del Programa de Protección Social del CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento) y Presidenta de América Solidaria en Argentina.

1.- ¿Cuáles son las principales oportunidades y desafíos de la Argentina en materia de Primera Infancia?

En la Argentina 3.112.202 de niños/as y adolescentes menores de 18 años viven en situación de pobreza. La tasa de pobreza en infancia (41,9%) prácticamente duplica a la tasa de pobreza para adultos (22%). Esta mayor concentración de la pobreza en niños, que se conoce como infantilización de la pobreza, es un flagelo de toda la región de América Latina.

La infantilización de la pobreza supone que las peores condiciones socio-económicas afectan primordialmente a familias con niños. Las políticas que se plantean en la Argentina para enfrentar este problema son sectoriales, fragmentadas y, en muchos casos, inequitativas. Superar esta situación es un desafío enorme.

Sin embargo, esta situación se da en un contexto de oportunidades. Una primera oportunidad se centra en que las cuestiones vinculadas a la primera infancia finalmente ingresaron en las prioridades políticas. Esto venía sucediendo en la región latinoamericana desde hace casi una década, mientras que en la Argentina recién se consolidó durante los últimos años. Una segunda oportunidad reside en la situación demográfica que transita la Argentina. Hoy existe una proporción mayor de adultos económicamente activos que niños y personas mayores (que no generan ingresos). A esta fase de la transición demográfica se la conoce como “bono demográfico” porque en el agregado como sociedad se generan más ingresos que consumo de recursos. Se trata de una etapa única que seguramente no va a perpetuarse. Se prevé que en 2043 la Argentina ingresará en el estadio de envejecimiento (con mayor proporción de adultos mayores). Por tanto, resulta prioritario y perentorio aprovechar el bono demográfico para enfrentar exitosamente los desafíos actuales y previsibles.

2.- ¿Cómo caracterizaría sucintamente las políticas y el desempeño de la Argentina en materia de atención a la Primera Infancia?

La gran deuda de la Argentina en relación a los derechos de la infancia se manifiesta a través de diversos indicadores, entre los cuales enunciaremos seguidamente algunos ejemplos:

En el área de salud, la Argentina cuenta con un amplio acceso y cobertura, pero de calidad dispar. 4 de cada 10 niños de 0 a 4 años se atiende solo en hospitales públicos y 86,7% de los niños menores de 5 años realizaron un control pediátrico en los últimos 6 meses. Sin embargo, la calidad de la atención es heterogénea. La fragmentación administrativa (descentralización provincial) y por tipo de cobertura del sistema de salud genera un impacto negativo en términos de eficiencia y equidad. El quintil más pobre suele atenderse en hospital público (61%) y el más rico recurre a obras sociales (72%)

Entre los indicadores más preocupantes señalamos que, aun cuando se redujo la tasa de mortalidad de niños menores de 1 año, el 61,8% de estas muertes ocurren todavía por causas evitables.

En lo que se refiere a la estimulación temprana y desarrollo es relevante considerar lo que sucede al interior de las familias y también en las instituciones que reciben a los niños.

Respecto de las familias, existen grandes inequidades en la disponibilidad de tiempo y dinero para brindar mejores entornos a sus niños. Si bien en la Argentina 3 de cada 4 familias están cubiertas por algún tipo de transferencias del Estado, quienes quedan excluidos pertenecen fundamentalmente al 40% de menores ingresos. Además, existen importantes factores de fragmentación. Por ejemplo, las familias más acomodadas reciben una transferencia tácita del Estado al deducir importes (por cada hijo) del impuesto a las ganancias que superan lo que familias más vulnerables reciben por la Asignación Universal por Hijo si reúnen un conjunto de condicionalidades.

En lo relativo al tiempo disponible por las familias para cuidar a los hijos, sólo el 53% de los trabajadores y el 49% de las trabajadoras que son padres o madres pueden gozar de una licencia por maternidad y paternidad. La duración de esa licencia depende del sector y de la provincia en que trabajen. Cabe señalar que este esquema excluye nuevamente a las familias más necesitadas (dado que frecuentemente tienen trabajo informal), vulnerando el derecho de esos niños a recibir cuidados en los primeros meses de vida.

La oferta institucional que atiende a niños en su primera infancia es insuficiente y heterogénea. Sólo 3 de cada 10 niños accede a una institución de educación inicial o cuidado infantil, ya sea pública o privada. Nuevamente, el acceso es mayor en los quintiles más altos de la distribución por ingreso, en las provincias más ricas y cuánto mayores sean los niños. Además, la oferta se encuentra sustancialmente fragmentada en su inserción institucional y en la calidad y los tipos de servicios que se prestan.

3.- ¿Cuáles serían los efectos, durante los próximos cinco años, de la continuidad de las actuales tendencias en materia de Primera Infancia en la Argentina?

Invertir en primera infancia y priorizar las políticas dirigidas a mejorar la situación de las familias con niños es la mejor decisión que un país puede tomar. En primer lugar, porque se trata de una cuestión de derechos. La sociedad en su conjunto, pero particularmente el Estado como garante, están avalando hoy la vulneración de los derechos de la infancia. Si bien repetimos permanentemente que deberíamos brindar a los niños las mejores condiciones para su desarrollo integral, hoy estamos haciendo justamente lo contrario.

Múltiples investigaciones provenientes de las neurociencias permitieron establecer la importancia de los primeros años de vida (y la etapa prenatal) para el desarrollo cerebral: es en esta etapa que se forma el 40% de las habilidades mentales de las personas adultas (Araujo y López-Boo, 2010). La estimulación temprana contribuye a generar más conexiones neuronales y un mayor desarrollo de las funciones cognitivas de los niños (Heckman, 2006). Los niños necesitan de un entorno estimulante, que implica cuidado, estimulación y nutrición de calidad, así como ambientes libres de estrés y toxinas ambientales. Los estudios realizados (tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo) muestran que los niños que crecen en un medio ambiente físico y humano empobrecido tienen mayor probabilidad de obtener resultados negativos durante la adolescencia y la edad adulta: menor desarrollo cognitivo, desempeño académico más bajo, comportamiento antisocial, menores salarios, problemas de salud mental y enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión (Baker-Henningham y López-Boo, 2013; Grantham-McGregor, 2009; Barker, 1999). Todas estas cuestiones contribuyen, además, a perpetuar el ciclo intergeneracional de la pobreza.

De este modo, si continúa la situación actual, no solamente seguiremos vulnerando los derechos de los niños y de sus familias sino que también estaremos hipotecando nuestro futuro.

4.- ¿Cuáles son las adecuaciones más importantes que habría que realizar en materia de Primera Infancia en la Argentina?:

Desde CIPPEC planteamos diez (10) recomendaciones para mejorar las políticas dirigidas a la primera infancia:

  1. Construir una apropiada institucionalidad pro-integralidad para la primera infancia.
  2. Extender por ley las licencias por maternidad, paternidad y familiares.
  3. Extender la cobertura de las trasferencias a las familias con niños en su primera infancia y homogeneizar los criterios.
  4. Garantizar el acceso a una oferta de cuidado y educación inicial de calidad para los niños de 45 días a 2 años.
  5. Universalizar el acceso a las salas de 3 y 4 años.
  6. Mejorar la calidad de los servicios de cuidado y educación.
  7. Fortalecer el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable y articulación con el Programa de Educación Sexual Integral.
  8. Crear una Estrategia nacional de cuidado integral de la embarazada y puérpera
  9. Crear una Estrategia nacional de atención integral al parto y al recién nacido
  10. Crear una estrategia nacional de salud y nutrición para la primera infancia.

En el contexto actual, donde la pobreza parece estar decreciendo pero profundizándose su infantilización, urge avanzar con la recomendación 3 para garantizar que las familias con niños en la primera infancia puedan superar la situación de pobreza extrema.

DATOS BIOGRÁFICOS DE LA MGTR. GALA DÍAZ LANGOU

Es la Directora del Programa de Protección Social del CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento) (www.cippec.org). Se especializa en investigación aplicada a políticas públicas sobre cuestiones sociales, especialmente en lo referido a los derechos de la infancia y género. Trabajó como consultora para diversos organismos internacionales, agencias de Naciones Unidas y gobiernos de la región. Es la Presidenta de América Solidaria en Argentina (argentina.americasolidaria.org) y colabora con otras organizaciones de la sociedad civil. Es autora de más de 50 publicaciones sobre políticas sociales en Argentina y América Latina y de un libro sobre primera infancia (“El futuro es hoy”). Es Magíster en Políticas Públicas y Gerenciamiento del Desarrollo de la Universidad de San Martín y la Universidad de Georgetown y licenciada en Estudios Internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella.

 
 
 
   
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